TARTA MOUSSE DE YOGUR Y NARANJA CONFITADA


Últimamente estoy algo vaguilla para cocinar, imagino que la Semana Santa tiene la culpa. Normalmente soy bastante activa, así que espero ponerme las pilas a partir de esta semana. No se si os pasará lo mismo a vosotros, pero a mí descansar me acaba cansando... y estar activa, me anima aún más. Espero que no lea esto mi jefe, sino me dará más trabajo y menos vacaciones.

Hablando de vacaciones, recuerdo los viajes al "pueblo" en verano cuando era niña. Viajábamos de Barcelona a Jaén durante 15 horas, con las ventanas abiertas (los coches no tenían aire acondicionado). No existían los móviles, las consolas ni los DVDs portátiles, así que el mayor entretenimiento era adivinar la procedencia de los coches a través de sus matrículas. Los niños íbamos dando botes en el asiento trasero de los coches y dormíamos tumbados bien cómodos, y no como ahora que van atados y acaban con la cabeza colgando. En nuestro viaje teníamos que pasar siempre por Valencia. Por aquella época las parcelas de naranjos no solían estar valladas, así que parábamos para comer, normalmente pechuga rebozada y tortilla de patatas en una "fiambrera". Y el postre siempre eran naranjas y/o mandarinas que nosotros mismos cogíamos del árbol.

Y todo este rollo nostálgico viene a cuento porque las naranjas de la receta de hoy, enviadas desde Valencia por LoveNaranjas, me devolvieron por un momento a mi niñez. Ese sabor tan puro, tan característico, tan de naranja... es inconfundible.

INGREDIENTES:

Para la mousse:
300 ml de nata para montar
2 yogures griegos
Azúcar al gusto
4 hojas de gelatina

Para el bizcocho:
2 huevos XL
75 g de azúcar
75 g de harina de trigo
Un pellizco de sal
Amaretto
Almíbar de las naranjas

Para las naranjas confitadas:
2 naranjas de "LoveNaranjas"
150 g de azúcar
300 ml de agua

PREPARACIÓN:

Lavamos bien la piel de las naranjas y las cortamos en rodajas bien finas. Echamos agua en una olla e incorporamos el azúcar. Dejamos hervir hasta que el azúcar se haya disuelto. Incorporamos las rodajas de naranja y dejamos hervir a fuego medio-bajo durante un par de horas, no ha de hervir a borbotones, sino las rodajas de naranja se romperían. Reservamos en su propio almíbar. Las naranjas es recomendable hacerlas el día de antes para que estén frías en el momento de montar la mousse.

Para el bizcocho separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal. Reservamos.

Batimos las yemas junto con el azúcar. Cuando haya blanqueado incorporamos la harina tamizada y seguimos batiendo hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados. Incorporamos esta mezcla al bol con las claras montadas y mezclamos con movimientos envolventes.

Precalentamos el horno a 180 ºC calor arriba-abajo + ventilador (si tenemos).

Ponemos papel vegetal sobre una fuente de horno y vertemos nuestra mezcla para el bizcocho. Con ayuda de una espátula la extendemos lo más que podamos, intentando dejar un grosor de 1 cm. aproximadamente. Horneamos durante 10 minutos. Dejamos enfriar.

Vertemos parte del almíbar en un cazo. Le echamos un chorrito de Amaretto y llevamos a ebullición durante 3 minutos. Dejamos que se atempere y pintamos el bizcocho con este almíbar.

Ahora vamos a realizar nuestra mousse. Echamos la nata en un robot tipo Kmix o KA con el batidor de globo (o con unas varillas de mano). Añadimos azúcar al gusto y montamos. No vamos a montarla del todo, para que la mousse no nos quede muy dura, la semi montaremos. Reservamos. Incorporamos azúcar al gusto a los dos yogures griegos y los incorporamos a la nata con movimientos envolventes (con mucho cuidado de que no se nos baje).

Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos.

Ponemos a hervir el resto del almíbar, incorporamos las hojas de gelatina ya hidratadas y removemos hasta que se hayan disuelto por completo. Dejamos entibiar ligeramente e incorporamos este almíbar a la mezcla de nata y yogurt. Removemos.

Forramos un bol con papel film. Lo cubrimos con las rodajas de naranjas confitadas. Cubrimos todas las naranjas con una capa de mousse. A continuación ponemos en el fondo del bol un círculo de bizcocho. Cubrimos este de mousse. Ponemos otro círculo un poco más grande de bizcocho. Volvemos a cubrir con más mousse. Ponemos un último círculo de bizcocho más grande y acabamos de rellenar con el resto de la mousse.

Tapamos con film transparente y dejamos reposar en la nevera durante 6 horas.

Volteamos la tarta sobre un plato. Veremos que ella sola se desmoldará gracias al film transparente que habíamos puesto en el molde. Retiramos este con cuidado y veremos todo un espectáculo de tarta.... y lo mejor de todo es que está para... ¡chuparse los dedos!

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