CHEESECAKE DE LIMÓN SIN HORNO



Creo que ya tocaba receta dulce, que hace días que no publicaba ninguna. Además, una cheesecake, que es la tarta favorita en casa, ¡y sin horno! Más no se puede pedir. Esta tarta la preparé para Olga, de Nina's Kitchen y su marido Ramón, nuestro sumiller particular, una noche de Septiembre que nos invitaron a cenar. A mí me tocó el postre y, aparte de la tarta, también llevé una Baklava.

Aunque he de decir que la tarta no tenía tan buena pinta como ésta, pues las prisas provocaron que al desmoldarla hiciera "choffff", y se abriera. También estaba un pelín ácida, cosa que a mi no me importa pues me gusta bastante el ácido, pero no todo el mundo lo tolera. En fin, con esta versión mejorada seguro que os queda tan estupenda como en el vídeo. ;-)

¡Feliz Finde!

INGREDIENTES: molde 18 cm

Para la base de la tarta:
200 g de galletas Digestive
80 g de mantequilla sin sal punto pomada

Para la cheesecake de limón:
250 g de queso mascarpone
200 ml de nata para montar
3 hojas de gelatina
100 ml de zumo de limón
100 g de azúcar

Para la gelatina de limón:
100 ml de zumo de limón + 50 ml de agua
50 g de azúcar
1 hoja de gelatina
Ralladura de limón

PREPARACIÓN:

Trituramos las galletas. Forramos el fondo de un molde desmontable con papel vegetal. Echamos las galletas trituradas y mezclamos junto con la mantequilla hasta formar una pasta homogénea. Repartimos la pasta de forma uniforme por toda la base del molde. Reservamos en el congelador mientras preparamos el resto de la tarta.

Ahora nos toca preparar la cheesecake. Ponemos a remojar las hojas de gelatina durante 5 minutos. Ponemos a calentar el zumo de limón, echamos 50 grs de azúcar y removemos hasta que rompa a hervir. Añadimos la gelatina al zumo, dejamos hervir durante 1 minuto y removemos hasta su completa disolución. Dejamos entibiar (unos 20 minutos). Añadimos el mascarpone y mezclamos bien.

Montamos la nata con los otros 50 grs de azúcar, aunque en esta tarta el azúcar es al gusto. No nos interesa que esté muy dura, así que la dejamos un poco más que semi montada.

Una vez montada, la vamos incorporando a la mezcla anterior poco a poco y con movimientos envolventes.

Echamos la mezcla sobre la base de galleta, repartimos de manera uniforme e intentamos que la superficie nos quede lo más lisa posible. Reservamos en la nevera durante un mínimo de 6 horas.

El último paso es preparar la gelatina de limón. Ponemos la gelatina en remojo con agua fría. En un cazo vertemos el zumo de limón junto con el azúcar. Removemos hasta que rompa a hervir. Incorporamos la hoja de gelatina y dejamos hervir durante 1 minuto mientras removemos. Dejamos entibiar durante 20 minutos.

Vertemos sobre la tarta que ya debería estar completamente cuajada. A la hora de verterla sobre ella, utilizaremos una cuchara para romper la caída y evitar que rompa la tarta. Espolvoreamos ralladura de limón y reservamos en la nevera durante un mínimo de 2 horas.


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