INGREDIENTES: 2 personas
1 pechuga de pollo
100 ml. de aceite de oliva virgen extra
1 pechuga de pollo
100 ml. de aceite de oliva virgen extra
8 grs. (1 tbsp) de Ras el Hanout
2 tortitas para Kebab
Lechuga romana
2 tomates pera
Cebolleta
Sal
Para la salsa de tomate kebab:
120 grs. de tomate frito natural
Pimienta negra
1/4 c/c de comino molido
1/2 c/c de orégano
PREPARACIÓN:
Abrimos la pechuga de pollo por la mitad y la fileteamos. Esta misma receta la podríais hacer con cordero o ternera, como más os guste. Hacemos tiras muy finitas e intentamos que todas tengan el mismo grosor. Salamos y mezclamos. En un tupper echamos el aceite y el Ras el Hanout, mezclamos con unas varillas hasta disolver todo el Ras el Hanout e incorporamos la pechuga. Removemos bien para que toda la pechuga se empape. Reservamos en la nevera un mínimo de 4 horas.
Cortamos en juliana la lechuga, en este caso romana. La ponemos en una centrifugadora con agua fría y metemos también dos tomates pera (uno por persona).
Echamos el pollo en un colador para escurrir el exceso de aceite. Este aceite lo podéis utilizar para sofreir una cebolla y arroz hervido, os quedará un acompañamiento de lujo. Ponemos la pechuga bien estirada en una fuente de horno, procurando no poner unos trozos encima de otros. De esta manera se harán por igual. Introducimos en el horno precalentado a 180ºC y dejamos durante 10-15 minutos.
Mientras, vamos a preparar nuestra salsa de tomate para Kebab. Echamos en una sartén el tomate frito casero. Echamos también el comino y el orégano. Añadimos un poco de pimienta y dejamos hervir durante 5 minutos.
Picamos una cebolleta y reservamos. Escurrimos la lechuga y la centrifugamos. Picamos el tomate y también lo reservamos.
Sacamos el pollo del horno. Si os gusta más dorado lo podéis dejar unos minutos más. Los que me seguís sabéis que a mi me gustan las cosas “bien blanquitas”.
Vamos ya a montar nuestro Kebab, en este caso un Durum. Ponemos la lechuga sobre la tortita sin llegar al final, pues esta parte irá doblada. Echamos ahora el tomate y la cebolleta. Ponemos el pollo, salseamos con la salsa de tomate y, por último, con una salsa para kebab, que también podríamos sustituir por una salsa de yogut casera.
Doblamos y enrollamos. Hemos de apretar con fuerza, si se os sale el pollo y la lechuga por arriba ningún problema, luego lo volvemos a meter. Liamos el durum con papel de aluminio, apretando para que quede bien prensado. Y a la sartén para que se doren un poquito. Mucho cuidado de que no se quemen. Esto es simplemente para calentar la tortita y servir todos los kebabs calientes por igual. Váis dándole vueltas y aplastando con una tapadera.
Para que se parezcan aún más a los auténticos, los servimos con el mismo papel de aluminio.
Cortamos en juliana la lechuga, en este caso romana. La ponemos en una centrifugadora con agua fría y metemos también dos tomates pera (uno por persona).
Echamos el pollo en un colador para escurrir el exceso de aceite. Este aceite lo podéis utilizar para sofreir una cebolla y arroz hervido, os quedará un acompañamiento de lujo. Ponemos la pechuga bien estirada en una fuente de horno, procurando no poner unos trozos encima de otros. De esta manera se harán por igual. Introducimos en el horno precalentado a 180ºC y dejamos durante 10-15 minutos.
Mientras, vamos a preparar nuestra salsa de tomate para Kebab. Echamos en una sartén el tomate frito casero. Echamos también el comino y el orégano. Añadimos un poco de pimienta y dejamos hervir durante 5 minutos.
Picamos una cebolleta y reservamos. Escurrimos la lechuga y la centrifugamos. Picamos el tomate y también lo reservamos.
Sacamos el pollo del horno. Si os gusta más dorado lo podéis dejar unos minutos más. Los que me seguís sabéis que a mi me gustan las cosas “bien blanquitas”.
Vamos ya a montar nuestro Kebab, en este caso un Durum. Ponemos la lechuga sobre la tortita sin llegar al final, pues esta parte irá doblada. Echamos ahora el tomate y la cebolleta. Ponemos el pollo, salseamos con la salsa de tomate y, por último, con una salsa para kebab, que también podríamos sustituir por una salsa de yogut casera.
Doblamos y enrollamos. Hemos de apretar con fuerza, si se os sale el pollo y la lechuga por arriba ningún problema, luego lo volvemos a meter. Liamos el durum con papel de aluminio, apretando para que quede bien prensado. Y a la sartén para que se doren un poquito. Mucho cuidado de que no se quemen. Esto es simplemente para calentar la tortita y servir todos los kebabs calientes por igual. Váis dándole vueltas y aplastando con una tapadera.
Para que se parezcan aún más a los auténticos, los servimos con el mismo papel de aluminio.


Tiene muy buen aspecto y seguro que les encanta a los niños! Besos
ResponderEliminarYo hace poco que me atreví a entrar en un kebab y quedé saciado para un tiempo, jejeje seguro que el tuyo es mas ligero! MJ que pases una buena semana santa Wapa!!
ResponderEliminarTienen una pinta deliciosa, seguro que están buenísimos, los probare seguro.
ResponderEliminarUn saludo Paco
Mmm un kebab!! Yo prefiero el de pollo, es mucho más rico! Intente hacer algunos iguales que los de verdad pero el sabor que tiene el pollo no sé como lo hacen que está de vicio... El tuyo se ve muy bueno, disfruta ;)
ResponderEliminarMuchos besos
que cosa mas rica mariajose a mi es que el kebad me encanta cada vez que voy a un arabe lo pido un besoooooooooo
ResponderEliminarPues muyyyyy rico, creo que me has arreglado la cena Mª Jose.
ResponderEliminarBesos
Que riquísimo tiene que estar!1 nunca lo he hecho en casa, y la verdad es que tiene qeu estar aún más rico que comprado!
ResponderEliminarBuenísimo!!!lo hemos hecho esta noche muchas gracias por la receta.Irene.
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