RED VELVET CUPCAKES CON BUTTERCREAM DE QUESO | VIDEORECETA


DULCE Y PELIGROSA. Estrenamos nombre para la sección dulce del The MJ Cooking Show (la peligrosa seré yo, no la receta... jaja). Y empezamos con un clásico de la repostería americana, unos Red Velvet Cupcakes con buttercream de queso. Es la tercera vez que hago el Red Velvet y siempre ha sido un éxito. La primera fue la Red Velvet Cake con buttercream de mascarpone, la segunda unos Red Velvet Whoopie Pies y, por último, estos Cupcakes. Insisto, un éxito demoledor. Todo el mundo coincide en una cosa: ¡el bizcocho está espectacular! ¿Por qué será?

Si la receta (o el nombrecito que se las trae) os impone respeto, aquí os dejo el vídeo para que veáis que es más fácil de lo que parece.

La receta de los cupcakes es una mezcla de las que vi en 'Objetivo: Cupcake Perfecto' y 'El Rincón de Bea'. La buttercream se la vi también a Alma de 'Objetivo Cupcake Perfecto'.



THE MJ COOKING SHOW (2x03). DULCE Y PELIGROSA (I)
Red Velvet Cupcakes con buttercream de queso

INGREDIENTES: para 24 cupcakes

Para los cupcakes:
300 g. de harina
1/2 cucharadita de levadura tipo Royal
2 cucharadas rasas de cacao en polvo
1/4 cucharadita de sal
200 ml de aceite de girasol
250 g de azúcar
2 huevos
2 cucharaditas de extracto de vainilla
Un chorro de colorante rojo 'Red red' de Americolor
250 ml de buttermilk (250 ml. de leche + 1 cucharada de zumo de limón)
1 cucharadita de vinagre de vino blanco
1 cucharadita de bicarbonato

Para la buttercream de queso (Cream Cheese):
110 g de mantequilla punto pomada
650 g de azúcar glas
1 cucharadita de extracto de vainilla
300 g de queso cremoso  (por cortesía de Quescrem)
Colorante 'Claret' de Sugarflair

Para decorar:
Nonpareils o Sprinkles

Utilidades:
Tabla de equivalencias

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º. Tamizamos la harina junto con un poquito de sal, 1/2 cucharadita de levadura química tipo Royal y 2 cucharadas rasas de cacao. Reservamos.

En otro bol echamos el aceite de girasol, incorporamos el azúcar y batimos con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos 2 huevos, 2 cucharaditas de extracto de vainilla y batimos. Una vez integrados todos los ingredientes añadimos el tinte rojo, yo lo he echado a ojo, pero corresponde a una cucharada. Mezclamos. Echamos 1/3 de la mezcla de harina y batimos hasta que estén bien integrados todos los ingredientes. Si por el cacao la masa ha oscurecido, no hay que preocuparse, se puede añadir más colorante. Incorporamos la mitad de la buttermilk, que no es más que 250 ml de leche y una cucharada de zumo de limón que hemos dejado reposar 10 minutos. Mezclamos e incorporamos más harina. Volvemos a batir. Añadimos más tinte al buttermilk restante para que recupere el tono rojizo. Vertemos la última parte de harina y volvemos a batir. Por último, mezclamos una cucharadita de vinagre de vino blanco y una cucharadita de bicarbonato y lo añadimos a la masa rápidamente, mientras esté burbujeando. Mezclamos bien y ya tenemos nuestra masa lista para echar en los moldes.

Con estas cantidades salen 24 cupcakes. Ponemos el molde de papel dentro de uno de silicona para que no se derrame la masa y los colocamos sobre una bandeja. Rellenamos cada cupcake con nuestra masa. Horneamos durante 15 minutos a 180º.

Mientras tanto preparamos la buttercream de queso. Echamos la mantequilla sin sal a temperatura ambiente. Añadimos el azúcar glas tamizado. Batimos hasta que ambos ingredientes estén bien mezclados. Incorporamos una cucharadita de esencia de vainilla. Pesamos 300 g de queso crema, lo echamos al bol y mezclamos durante pocos minutos, hasta que esté todo blanco y cremoso, si nos pasamos batiendo se nos derretirá. Teñimos la buttercream con un poco de colorante rosa. Mezclamos y, si vemos que se nos empieza a derretir, podemos meterla un rato en la nevera hasta que empiece a coger cuerpo. Eso si, bien tapada con film transparente.

Pasados los 15 minutos de horneado, pinchamos con un palillo uno de los cupcakes y si sale limpio es que ya están, sino los dejamos unos 3 minutos más. Los dejamos enfriar sobre una rejilla.

Para la decoración utilizaremos la boquilla 8B de Wilton. La introducimos en una manga pastelera desechable. Colocamos la manga sobre un vaso y la rellenamos con nuestra buttercream. Enrollamos la manga y cerramos con un clip. Cortamos la punta. Y ya la tenemos lista para decorar. Empezaremos desde fuera hacia dentro y nos quedará como una montañita. Por último, espolvoreamos unos nonpareils o sprinkles.

Cualquier duda, mira el vídeo.

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